Infraestructuras en punto muerto
 
 
M. J. Espinosa
 
Los primeros presupuestos generales del ejecutivo de Mariano Rajoy vuelven a olvidarse del Baix Llobregat en el capítulo de inversiones públicas destinadas a acometer obras o infraestructuras primordiales para el territorio, pese a que muchas de ellas ya estaban planificadas, pendientes de ejecución o, incluso, iniciadas.  Concretamente, las inversiones estatales en este capítulo disminuyen un 63,4%, según ha denunciado esta semana el presidente del Consell Comarcal, Joaquim Balsera, pasando de los 67,7 millones de euros destinados el año pasado a la previsión de 24,7 millones de euros para este 2012. Sin duda, una reducida inversion que supone un agravio al desarrollo y al futuro de una comarca que suma el 10,7% de la población de Catalunya y que representa el 10% de la economía catalana, al concentrar gran parte de la industria situada en el sur del área metropolitana. Desde el Consell Comarcal, se lamentan de que el Gobierno estatal no tenga en cuenta el papel que puede llegar a   desarrollar el Baix Llobregat en la salida de la crisis económica, laboral y social que estamos atravesando.
Este drástico tijeretazo, que inevitablemente supone un freno a lo que la comarca había conseguido avanzar en los últimos años después de otros tanto en el olvido de las administraciones estatal y autonómica, no solo obliga a reducir la partida económica para obras de envergadura, sino que deja sin ninguna ayuda a otros proyectos de especial relevancia para la comarca. Este es el caso de la reivindicada línea R3 de Rodalies, incluida en el Plan Director de Infraestructuras Metropolitanas de transporte 2009-2018, y que debería unir de manera directa Castelldefels, Gavà, Viladecans y Sant Boi, con Sant Feliu, Sant Joan Despí y Cornellà.
Otro de los grandes proyectos que no están contemplados en los presupuestos es el soterramiento de las vías de Renfe a su paso por Sant Feliu; y los accesos viarios y ferroviarios al Puerto, algo totalmente imprescindible una vez que la terminal portuaria ya funciona a pleno rendimiento, para evitar así que los problemas de movilidad se agraven en unas vías muy saturadas en la actualidad.
Además, tampoco hay ningún tipo de partida presupuestaria para la llegada de Rodalies a la nueva terminal del aeropuerto de El Prat; para la conexión entre los municipios de Pallejà y Molins de Rei, por la AP2, la A2 y la B24; o para la prolongación de la C32 y su enlace con la B23. Sí que existe, sin embargo, una ínfima ayuda de 50.000 euros para la habilitación del BUS VAO por la      B-23, una obra valorada en cerca de ocho millones de euros que ha de permitir la conexión con Barcelona y la reducción del transporte privado; y una partida de cinco millones de euros para la variante de Vallirana, lo que supone una disminución del 66% con respecto al año anterior y, por lo tanto, un nuevo retraso en la finalización de una de las obras más reclamadas por los ciudadanos del norte de la comarca, que ha de evitar el paso de vehículos pesados por el centro de la localidad. Así mismo, el tramo de carretera de la B-40 entre Olesa y Viladecavalls recibe 7,3 millones de euros, frente a los 23,4 que consiguió el año anterior. Con los presupuestos generales del Estado en la mano, Balsera se lamenta de que “el Estado margine al Baix Llobregat” y asegura que “lo que más nos preocupa es que durante muchos años se había trabajado en infraestructuras básicas, y que ahora no se contemple nada de estas inversiones”.
Por su parte, el vicepresidente y conseller de Movilidad del Consell Comarcal del Baix Llobregat, Jordi Milà, asegura “no haber obtenido ningún tipo de respuesta tras haber solicitado reiteradamente reuniones con los responsables de Fomento” y considera del todo incomprensible que “se destine más dinero (150 millones de euros) a la conexión del AVE entre las estaciones madrileñas de Atocha y Chamartín  que a toda la comarca del Baix Llobregat”.
Ante "este absoluto abandono desde el punto de vista de las inversiones necesarias para el Baix Llobregat”, según Balsera, el Consell Comarcal ha decido convocar próximamente el Fòrum de la Movilidad "para explicar la situación a los diferentes agentes implicados, ya sean concejales, sindicatos o representantes de las principales empresas del territorio". El objetivo no es otro que consensuar una postura unitaria y "concienciarnos de que es necesario ir juntos para reivindicar las inversiones necesarias". Una reivindicación que también está prevista que llegue tanto al Consell Econòmic i Social del Baix Llobregat como a los plenos de los ayuntamientos y del mismo Consell Comarcal. Para Balsera, todas estas acciones son imprescindibles "para dibujar la lína roja de las inversiones del Estado en nuestra comarca, que no se puede traspasar".
 
El PSC de L’H reclama el soterramiento
 
Los socialistas de L’Hospitalet también han presentado enmiendas a los presupuestos generales del Estado pidiendo el soterramiento de las vías de Cercanías de Vilanova y Vilafranca a su paso por la ciudad, la construcción de la futura estación central de la Torrassa y el cumplimiento del convenio para la rehabilitación de los barrios de Gornal, Bellvitge, Sant Josep, Santa Eulàlia y la Torrassa (AERI), que sufrieron las molestias de las obras del trazado del AVE. Los socialistas piden que se incorpore a la partida para la remodelación de estos barrios la cantidad de cuatro millones de euros, que es la cifra comprometida para este año por el Ministerio de Vivienda.
En las enmiendas, los socialistas también proponen un paquete de inversiones en temas como la regeneración ambiental del río Llobregat y los programas de investigación biomédica en Bellvitge.
 
 
 
 
 
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