Preparados para servir
R. Marín
El trabajo por la comunidad forma parte del ADN de Estados Unidos. Tanto es así que, en las escuelas, las horas dedicadas a trabajos de voluntariado son obligatorias como lo pueden ser las matemáticas o la historia. Incluso, muchas universidades vetan la matrícula a alumnos cuyo currículum de estudiante no contenga un apartado de tareas sociales en favor del prójimo. Con la expresión Fire up! Ready to serve! (En marcha! Preparados para servir!), hasta el propio presidente Obama está movilizando a la ciudananía para que trabajen por su comunidad. Y como ejemplo, la web presidencial menciona la labor de la American School of Barcelona (ASB) de Esplugues, por su trabajo voluntario.
Los alumnos del centro han hecho suyo el grito de Obama, y ya desde pequeños dedican parte de su tiempo a mejorar su entorno y la vida de sus vecinos. Además de cuidar el parque de Collserola o acompañar a ancianos y enfermos, entre otras muchas actividades, un grupo de alumnos dedican algunas de sus tardes libres a enseñar inglés a niños pequeños. En el proyecto participan todas las escuelas de primaria de Sant Joan Despí y el colegio Gras i Soler de Esplugues. En este último, Ajileas y Jimmy, dos adolescentes de la Escuela Americana, intentan cada miércoles que una clase de P-4 tome interés por el inglés y empiecen a balbucear sus primeras palabras en la lengua de Shakespeare. “Es complicado que te presten atención, pero cuando lo hacen, aprenden muy rápido”, explica Ajileas. Las sesiones de trabajon giran en torno a un cuento, del que derivan juegos y trabajos manuales en el que los niños comienzan a familiarizarse con el nombre que los colores o las partes del cuerpo tienen en inglés.
Intercambio de valores
Los escolares de la ASB deben completar 150 horas de trabajos en favor de la comunidad, algo que no sólo no les incomoda, sino que les agrada. “Es algo importante para todos, no sólo para quien recibe ese trabajo, sino también para nosotros”, explica Ajileas. “Trabajando por los demás nos hacemos mejores y aprendemos de la vida de las personas que ayudamos”, asegura.
Él y otros 659 alumnos de la ASB hicieron llegar a Barack Obama su carta para informarle de su compromiso por una comunidad mejor, y pedían que les visitara en la cumbre España-EEUU, que finalmente no se llevó a cabo. En su lugar, no obstante, el embajador de EEUU en España, Alan D. Solomont, pasó por Esplugues el pasado jueves para reconocer a estos jóvenes su esfuerzo y animarles a que sigan cultivando su vocación de servicio. “Tenéis que encontrar al pequeño héroe que hay dentro de vosotros y contagiar las ganas de trabajar por un mundo mejor”, les arengó. Quizá no hizo falta. En Esplugues ya hay 660 héroes que saben mejor que nadie que para buscar un futuro mejor deben estar preparados para todo. Incluso, para servir.