Nace un nuevo centro de empresas para promover la autoocupación
R. Marín
Sant Joan Despí ha puesto en marcha esta semana el Centre d’Empreses Fontsanta, un nuevo equipamiento creado para promover la autoocupación y dar respuesta a las necesidades de los emprendedores de la ciudad.
Ubicado en el Parc de la Fontsanta, bajo la guardería El Gegant del Pi, el centro ofrece diez despachos para nuevos proyectos, salas de actos y reuniones y otros espacios comunes. Además, cuenta con servicios compartidos de limpieza, conexión wifi, calefacción o aire acondicionado. Con este nuevo equipamiento, Sant Joan Despí cuenta ya con tres viveros de empresas que ofrecen a los nuevos emprendedores un total de 26 despachos de 16 m2 cada uno, bien acondicionados y muy asequibles: ocho euros el metro cuadrado durante el primer año, diez el segundo y doce el tercero.
Esta iniciativa responde a una estrategia del Ayuntamiento de Sant Joan Despí para “fomentar el espíritu emprendedor y facilitar las cosas a las personas que creen que la ocupación también consiste en crear y llevar a cabo tu propia idea de negocio”, explica el concejal de Promoción Económica del consistorio, Cristian Rastrojo. El éxito del primer centro de empresas puesto en marcha en la ciudad hace doce años, y del segundo, abierto el año pasado, dan la razón a estas políticas municipales de ocupación. “Los datos demuestran que no es un modelo caducado, sino que goza de mucha vida, y nos indican que vamos por el buen camino”, explica Rastrojo.
Estos datos dicen, por ejemplo, que el Centre d’Empreses Jujol, creado el año pasado, ya tiene los siete despachos ocupados y en él hay empleadas veinte personas. Uno de estos emprendedores que decidideron jugárselo todo a una carta y poner en marcha su idea de negocio es Juan Carlos Expósito, que valora muy positivamente la experiencia. “Me aporta ingredientes que en otro lugar serían un lujo: está totalmente equipado con salas de reunión, de conferencias y aire acondicionado, y por lo que cuesta cualquier local, aquí puedo pagar alquiler y el sueldo de un empleado”, asegura el fundador de Connecting the Dots (CTD), su agencia de desarrollo de comercio electrónico. Además del espacio, Expósito aplaude el acompañamiento ofrecido por el Ayuntamiento desde la fase más inicial del proyecto. “Sin el personal de Promoción Económica no habría llegado hasta aquí tan rápido, ni con unos costes tan reducidos”, explica. “No habría podido costear un asesor que me orientara ante tanta burocracia. Tras ayudarme con el plan de negocio, me asesoraron sobre subvenciones que me han sido concedidas, en parte gracias al certificado de viabilidad que me otorgaron”, dice.